La fundación del Supremo Consejo de México y su Regularidad

Me permitiré recordar que de los datos existentes se desprende que al finalizar la primera cruzada, en el año de 1099, es establecieron en Francia, Prusia y Escocia los grados sublimes e inefables del Rito Escocés, los cuales por circunstancias desconocidas permanecieron abandonadas desde 1658, hasta 1758, en cuyo tiempo se reorganizaron en París y Burdeos las Logias de Perfección.

En 1761, las Logias y Consejos de Grados Superiores se extendieron por toda Europa y Federico II, Rey de Prusia, aceptó el patronato de las mismas, el cual le fue ofrecido por la Comisión de Estocolmo, bajo el Título de Primer Soberano Gran Inspector General e Ilustre Comendador en Jefe de la Orden de Sublimes y Valientes Príncipes del Real Secreto, y fue reconocido como Jefe del Rito Escocés.

En el año de 1762, se promulgaron las Constituciones y Reglamentos del Gran Consejo de los Sublimes Príncipes del Real Secreto, para el Gobierno de todos los cuerpos del Rito Antiguo Escocés, rito que se formaba de 25 Grados, siendo el más alto de ellos, el de Sublime Príncipe del Real Secreto.

El 1º de Mayo de 1786, Federico II, Rey de Prusia, Soberano Gran Comendador, Gran Maestro Universal y Conservador de la Antiquísima y muy respetable sociedad de antiguos Masones o Arquitectos Unidos o sea Orden Real y Militar del Arte libre del labrar la piedra, o Masonería, con el fin de asegurar y reunir en un solo cuerpo de masonería todos los ritos del Régimen Escocés existentes, tales como: Rito Antiguo; Rito de Heredom; Rito del Oriente del Kilwining; Rito de San Andrés; Rito de los Emperadores de Oriente y Occidente; Rito de los Príncipes del Real Secreto o de Perfección; Rito Escocés y Rito primitivo, promulgó las grandes constituciones de 1786, y declaro para siempre reunidos en una sola orden, las puras Doctrinas de la Masonería del Rito Escocés Antiguo y aceptado de 33 Grados; El primer grado sometido al segundo, éste al tercero y así sucesivamente hasta el 33, de Soberano Gran Inspector General, el cual inspeccionará, dirigirá y gobernará todos los otros.

El cuerpo o reunión de miembros posesores de este grado formarán el Supremo Consejo, quien será el conservador de la Orden.

Asimismo Federico II, dispuso que después de su muerte, el poder supremo que hasta entonces le había sido conferido, se transmitiera en cada País o Nación donde no los hubiera, a un Supremo Consejo.
El 17 de Agosto de 1786, murió Federico II, y de conformidad con lo que dispuso en las Grandes Constituciones, los hermanos Juan Mirchell y Federico Dalchó instalaron en Charleston el 31 de Mayo de 1801 el Primer Supremo Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales del Trigésimo Tercero Y Ultimo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado; a la fecha, este Supremo Consejo se denomina de la jurisdicción Sur de los Estados Unidos de América y tiene su residencia en Washington, D.C.

En el año de 1859, el H. Andrés Cassard, de Nueva York, miembro Honorario de los Supremos Consejos de las Jurisdicciones Norte y Sur de los Estados Unidos, fue comisionado por el Supremo Consejo de la jurisdicción Sur de los Estados Unidos, concede en Charleston, para fundar en Santiago de Cuba un Supremo Consejo para Cuba y las demás Antillas, así como para fundar otro en la Ciudad de México, para la República Mexicana y la América Central.

El hermano Cassard, confirió al H. Juan Rafecas el Grado 33 y delegó a éste los poderes recibidos, para el establecimiento del Supremo Consejo en la Isla de Cuba; dicho consejo quedó debidamente constituido el 27 de Diciembre de 1859, y se denominó Supremo Consejo de Colón; en el año de 1884, este supremo Consejo tomó el acuerdo de trasladar su residencia a la Habana, Capital de la Isla de Cuba.
Dados a conocer el método y el resultado de estos trabajos al Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur, el H.•. Alberto Pike, Sob.•. Gran comendador de dicho cuerpo, se mostró algo descontento del modo de llevar a cabo sus instrucciones y sin retirar los poderes a Cassard, procedió a nombrar otro comisionado para México, siendo designado el H.•. Charles Laffon de Ladebat, grado 33, miembro activo y Gran Maestro de ceremonias del Supremo Consejo de Charleston.

Al llegar a Veracruz, en Noviembre de 1859, el H.•. Laffon de Ladebat, halló aquél Puerto ocupado por las fuerzas del Gobierno Federal y legítimo de México, presidido por el licenciado Benito Juárez García, una de las figuras más relevantes del siglo XIX.
En vista de las circunstancias el H.•. Laffon de Ladebat, reconoció que era inútil internarse en la Capital del País, y dado que alrededor de Juárez se encontraban agrupadas en aquél momento, las personas más sobresalientes del partido liberal y miembros del Real Arte, se acordó constituir el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del 33 y último grado R E A y A, para la jurisdicción de los Estados Unidos Mexicanos.

Charles Laffon de Ladebat, otorgó el grado 33 a los HH.•. Esteban Zenteno, Francisco Zerega, y Nicolás Pizarro Suárez, y estos seleccionaron a los demás miembros del Primer Supremo Consejo: Ignacio Comonfort, José García Conde, Ignacio Muñoz Campuzano, Esteban Morales y Vicente Castro, y por fin el 21 de Diciembre de 1860, quedó integrado el Supremo Consejo para la Jurisdicción Masónica de los Estados Unidos Mexicanos, siendo Ignacio Comonfort, el primer Soberano Gran Comendador.
En febrero de 1864, apareció en México el H.•. Manuel Basilio Cunha Reis, Grado 32, del Gran Consistorio de Nueva York y a quién el H.•. Rafecas le comunicó el Grado 33, prometiéndole que le remitiera la patente del grado, sin embargo el H.C. Reis, nunca recibió la patente referida.

Bajo estas circunstancias y apegado a la constitución de 1786, el H.•. Reis, consideró que el territorio no estaba ocupado por ninguna potencia masónica; evidentemente nada sabía del Supremo Consejo constituido en Veracruz en 1860, entabló plática con James C. Loohse para instalar un Supremo Consejo en México Loohse escribió al H.•. Cassard para ver si confirmaba lo dicho por Reis, respecto al Grado 33 y sus poderes para organizar un Supremo Consejo, por lo que el 7 de junio de 1865, Cassard expidió un documento que certificaba la calidad y facultades de Reis.

Por todo lo anterior el H.•. Reis confirió el Grado 33, al 11 Hermanos y se formó el 27 de Diciembre de 1865, el Supremo Consejo del Gran Oriente de México y el 24 de Junio de 1866 se eligió como soberano Gran Comendador del mismo a James C. Loohse.
Mientras tanto al hermano Loohse le habían asaltado nuevas dudas respecto de la autenticidad de los poderes de Da Cunha Reis. La cesación de la guerra civil en los Estados Unidos y de la intervención en México, hizo posible la comunicación con el hermano Alberto Pike, antes envuelto en la guerra de separación de los Estados Unidos.

El hermano Pike, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur de los Estado Unidos, contestó al hermano, y éste supo con gran alarma y tristeza que el hermano Reis no había recibido su grado 33 de ninguna manera regular; que existían grandes dudas acerca de que lo hubiera recibido Reis de manera alguna y que nunca tuvo éste facultades directas para establecer un Supremo Consejo en México.
Para colmar el disgusto del hermano Loohse el hermano Cassard, quien había afirmado que Reis era un grado 33 regular y dado fe de los poderes de éste para establecer el Supremo Consejo de México, ahora, con una falta de entereza verdaderamente asombrosa y lamentable, se dijo de sus acertos y retiró sus recomendaciones.

La mayor perplejidad se apoderó de la mente del Gran Comendador Loohse al recibir esta noticia; pero antes de que le diera tiempo de tomar alguna resolución, recibió una visita del hermano Esteban Zenteno.
Este hermano comunicó al hermano Loohse, con anterioridad al Supremo Consejo que él dirigía, había existido otro Supremo Consejo de México, organizado en Veracruz a fines del año 1860; además el hermano Zenteno se dio a conocer como Gran Comendador ad-interino, por motivo del la muerte de hermano Ignacio Comonfort, y que le participaba esto, para que no fuera a haber un choque entre ambos Cuerpos. Después de algunas pláticas amigables, el 28 de Abril de 1868, se reunieron en Gran Asamblea ambos Supremos Consejos, y después de varias discusiones y proposiciones, se llegó al acuerdo de que se fusionaran los dos cuerpos en uno solo, que renunciaran a todos los presentes a los cargos que tenían, lo cual fue aceptado por todos los hermanos; hechas las elecciones resultó electo por mayoría de votos, Gran Comendador, Gran Maestro de la Orden, hermano James C. Loohse; por votación unánime el hermano Esteban Zenteno para Teniente Gran Comendador; José Enciso para Gran Tesorero General del Santo Imperio; Alfredo Chavero para ministro de Estado; Juan Martínez Vaca para gran Maestro de Ceremonias; Nicolás Pizarro Suárez para gran Hospitalario; Diego Castillo Montes para Gran Portaestandarte y José García Conde para Gran Capitán de Guardias. Hechos los juramentos de ley, se declaró instalado el Supremo Consejo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, para la jurisdicción de la Estados Unidos Mexicanos.

Este Supremo Consejo tiene tres orígenes de los cuales deriva su poder y autoridad.

Primero.- Del Supremo Consejo fundado en Veracruz en Diciembre 21 de 1860, por Laffon de Ladebat, delegado del Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur de los Estados Unidos ( Charleston ).

Segundo.- Del Supremo Consejo formado en la Ciudad de México en Diciembre 27 de 1865 por Manuel B. Da Cunha Reis; estando dispersos los miembros del primer Supremo Consejo y la existencia de éste, de facto en sueños, Da Cunha Reis, tuvo poderes directamente del Hermano Andrés Cassard, facultando plenamente por el Supremo Consejo en Charleston para fundar un Supremo Consejo en Cuba y en México, cuyas facultades no habían sido retiradas del hermano Andrés Cassard. Si éste tuvo facultades para subrogar sus poderes en la persona del hermano Juan Rafecas para formar el Supremo Consejo de Santiago de Cuba. Reconocido por el Supremo Consejo de Charleston, y por todas las Potencias Masónicas como regular legítimamente constituido, igualmente pudo subrogar sus poderes a M. B. da Cunha Reis como en efecto lo hizo. Para constituir el Supremo Consejo de México, y el Supremo Consejo organizado por Reis, debería de ser tan legítimo y regular como el de Colón en Cuba.
Debe notarse también que el hermano Rafecas, a quien subrogó Cassard sus poderes en Cuba, no fue más que un Masón, mientras el hermano Manuel Basilio de Cunha Reis era de todos modos un masón del grado 32, debidamente afiliado en el Gran Consistorio de Nueva York, y que su ascenso al grado 33 era un paso natural y de ninguna manera violenta.

Tercero.- De la Fusión y Acuerdo de los Supremos Consejo de Veracruz y de México, verificados en la capital de México el 28 de Abril de 1868.
Es necesario dejar asentado que al presentarse el Supremo Consejo de México en 1868, ante las Potencias Masónicas del mundo, reclamando su debido reconocimiento, éste le fue concedido inmediatamente por el Supremo Consejo de la Jurisdicción Norte de los Estados Unidos (Boston), y por lo Supremos Consejo de Inglaterra y Gales del Perú, de Irlanda y de Portugal.

El reconocimiento del Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur de los Estados Unidos (Charleston), se tardó más tiempo, pero éste al fin reconoció al Supremo Consejo de México el 6 de Marzo de 1872, para surtir efecto desde el 28 de Abril de 1868.

Desde el año de 1860 a la fecha, han desempeñado el cargo de muy Poderoso Soberano Gran Comendador de la Orden, los ilustres hermanos:

1860 IGNACIO COMONFORT.
1863 ESTEBAN ZENTENO
1865 JAMES C. LOHSE.
1873 JOSÉ GARCÍA CONDE.
1878 ALFREDO CHAVERO.
1883 CARLOS PACHECO.
1888 IGNACIO POMBO.
1893 LUIS POMBO.
1898 JESÚS ALONSO FLORES.
1908 JOSÉ CASTELLOT.
1912 MANUEL BONILLA.
1914 MANUEL LEVI.
1919 JOSÉ COSS.
1923 WILLIAM I. VAIL.
1924 LUIS MANUEL ROJAS.
1926 TOMAS E. RAMOS.
1928 ALBERTO PRO.
1930 GENARO P. GARCÍA A.
1941 ANTONIO ARCEO RAMÍREZ.
1945 JOSÉ LÓPEZ LIRA.
1946 ALBERTO BAROCIO.
1951 JOSÉ LÓPEZ LIRA.
1956 ALBERTO BAROCIO.
1962 RAUL CORDERO AMADOR.
1967 JUAN JOSÉ GASTELUM SALCIDO.
1976 ALEJANDRO GARCÍA BUSTOS.
1985 AGUSTÍN ARRIAGA RIVERA.
1988 AGUSTÍN ARRIAGA RIVERA.

Antes de concluir mi exposición considero necesario mencionar como un suceso de suma importancia en la vida de la masonería escocesa de México, el Balaustre XXXII de 27 de Mayo de 1883, documento por medio del cual el Supremo Consejo renuncia en favor de las Grandes Logias de Estado existentes y las que se creen en el futuro; la jurisdicción que sobre el simbolismo tenía.
Al otorgar al simbolismo su autonomía, las Grandes Logias se hacen responsables ante el mundo masónico del orden, disciplina, moralidad, progreso y firmeza de todo el simbolismo en la República Mexicana, dichas grandes Logias ejercen jurisdicción exclusiva sobre los grados simbólicos dentro de los límites de sus respectivos Estados.

MIGUEL GARCÍA MEJÍA.